Salmo 7 Católico

Solo nuestro Señor puede vindicarnos de nuestros enemigos y exaltarnos ante su presencia, por eso puedes rezar el Salmo 7 para que Jehová aleje a todas las personas que pretenden dañarte y que desean alejarte del camino hacia el Señor, para que no caigas en tentación alguna y tengas tu camino iluminado por su presencia en todo momento.

La reivindicación ante nuestros enemigos, solo puede ser lograda medíante la acción de nuestro Señor, porque él sabe cuáles personas nos harán mal y nos apartaran de su lado, por eso cuando una persona en la que creías confiar se aleja de tu camino, no te sientas afligido pues Jehová vio que esa persona no era buena para ti y la alejo de tu lado por tu bien.

Igualmente, puedes rezar este salmo para pedirle a Jehová que aleje de tu senda a personas toxicas que solo buscan hacerte daño y perjudicarte siempre.

Salmo 7 Católico

2 Señor, Dios mío, en ti yo me refugio, líbrame de mis perseguidores, sálvame.

3 No sea que me atrape como un león, y me arrastre sin que nadie me salve.

4 Señor Dios mío, si he actuado mal, si ha manchado mis manos la maldad,

5 si he devuelto mal por bien, o despojado sin razón a mi contrario,

6 que mi enemigo me persiga y me alcance, que aplaste mi persona contra el suelo y esparza por el polvo mis entrañas.

7 Enójate, Señor, y ponte de pie, haz frente al furor de mis opresores. Despiértate, oh Dios, para abrir el juicio.

8 Que la asamblea de las naciones te rodee, y presídela tú, desde lo alto.

9 Tú que juzgas a las naciones, proclama, Señor, mi rectitud y reconoce mi inocencia.

10 Pon fin a la maldad y a los malvados, y fortalece tú al justo, pues las mentes y los corazones tú sondeas, tú que eres un Dios justo.

11 Dios es el escudo que me cubre, él, que salva a los de recto corazón.

12 Dios es un juez justo, atento siempre para castigar. Arrepiéntanse, o tengan cuidado:

13 El Señor tiene su espada afilada, su arco tenso y la flecha apuntando.

14 Tiene en su mano, siempre preparadas, armas mortíferas y flechas encendidas.

15 Miren al hombre preñado de malicia: Concibe la desgracia y da a luz el fracaso

16 Cava una fosa y la hace profunda, pero en la trampa que ha hecho caerá.

17 Su maldad le recae en la cabeza y le rebota en la cara su violencia.

18 Yo alabaré al Señor por su justicia y cantaré al Nombre del Altísimo.