Salmo 46 “Dios es nuestro amparo y fortaleza”

En un momento de tribulación y franca agitación, Dios es nuestro mejor consuelo, a él acudimos en los momentos de miedo y angustia. Si tienes algún problema que no te deja descansar ni seguir adelante, comunícate con el Señor, el será tu fortaleza, te dará el poder necesario a través del Espíritu Santo.

Cuando enfrentamos situaciones en las que no encontramos salida, la desesperación puede jugarnos una mala pasada y hacer que cometamos alguna imprudencia. Una oración, es una oportunidad preciosa para salir del abismo. El Salmo 46 nos habla de que existe una salida al comunicarnos con Dios.

A veces no lo percibimos, pero él siempre está a nuestro lado, arropándonos, dándonos refugio y consuelo. No pensemos en que no hay salida, oremos al señor con el corazón, elevemos este salmo a las alturas y esperemos la respuesta, pues ésta llegara. Tarde o temprano tendremos la seguridad que necesitamos.

2 Dios es nuestro refugio y fortaleza, socorro siempre a mano en momentos de angustia.

3 Por eso, si hay temblor no temeremos, o si al fondo del mar caen los montes;

4 aunque sus aguas rujan y se encrespen y los montes a su ímpetu retiemblen: El Señor Sabaot está con nosotros, es nuestro baluarte el Dios de Jacob.

5 Un río, sus brazos regocijan a la ciudad de Dios, santifica las moradas del Altísimo.

6 Dios está en ella, no puede ceder, Dios la socorre al despuntar la aurora.

7 Los pueblos bramaban, los reinos en marcha se ponían… El eleva su voz y el mundo se hunde.

8 El Señor Sabaot está con nosotros, es nuestro baluarte el Dios de Jacob.

9 Vengan a ver las hazañas del Señor, y los estragos que causó a la tierra.

10 Pone fin a la guerra en todo el país, rompe el arco y en dos parte la lanza y consume los carros en el fuego.

11 Paren y reconozcan que soy Dios, muy por encima de los pueblos y muy alto sobre la tierra.

12 El Señor Sabaot está con nosotros, es nuestro baluarte el Dios de Jacob.