Salmo 41 Oración para encontrar la paz

Cuando nos aqueja una enfermedad, nos consumimos de tal forma, que olvidamos que podemos recurrir a Jehová para que nos ayude a aliviar nuestros males y aquí entra este maravilloso salmo 41, donde le podemos pedir a nuestro Señor que nos auxilie y nos libre de todo mal, tanto a nosotros como a nuestros familiares.

Las enfermedades nos quitan fuerza y vitalidad, por eso en el Salmo 41 podemos clamar a Jehová para que nos quite el mal que padecemos para que podamos servirle y esparcir su palabra ante todos como él lo desea y como debemos hacerlo ya que somos sus hijos.

Ninguna persona podrá herirnos o hacernos daño cuando estemos en la presencia de nuestro Señor, así como tampoco ningún mal podrá tocarnos, ni ninguna enfermedad podrá vencernos, porque Jehová siempre nos levantara de nuestro lecho y nos hará brillar bajo su luz siempre que se lo pidamos, rezando el hermoso Salmo 41.

2 Feliz el que se acuerda del pobre y del débil, en el día malo lo salvará el Señor;

3 el Señor lo guardará, lo mantendrá con vida y feliz en esta tierra: – no lo dejarás en manos de sus enemigos-

4 El Señor lo acompaña en su lecho de dolor y le arregla la cama mientras está enfermo.

5 Yo dije: “Señor, apiádate de mí, sáname porque he pecado contra ti”.

6 Mis enemigos me desean lo peor: “A ver si se muere y ya no se habla mas de él”.

7 Si alguien viene a verme, habla por hablar, pero se informa para dañarme; apenas está fuera, esparce sus rumores.

8 Mis enemigos se juntan y cuchichean, mientras comentan mi mal:

9 “Este ataque no es una cosa buena, cayó a la cama para no levantarse”.

10 Hasta mi amigo seguro en el que yo confiaba, que mi pan compartía, se ha vuelto en contra mía.

11 Pero tú, Señor, ten piedad de mí, ponme en pie, que quiero pagarles con lo mismo.

12 Que mis enemigos no canten victoria, y reconoceré que me valoras.

13 Tú me asistirás, Señor, porque no hay falta en mí, y me mantendrás en tu presencia para siempre.

14 ¡Bendito sea el Señor, Dios de Israel, desde siempre y para siempre! ¡Así sea!