Salmo 116 accion de gracias por haber sido librado de muerte

Cuando leemos el salmo 116, nos encontramos con un hermoso poema que lo aplicamos para dar gracias a Dios. Su composición hace que el lector se compenetre con todos sus sentidos, lo que permite una conexión profunda con su contenido. Lo importante de este salmo es que te activa el oído de una forma única para poder escuchar a Dios.

Pero también te da la oportunidad de saber que existe alguien que te escucha, que está dispuesto a recibir tus temores y preocupaciones. En ocasiones te puedes sentir con la necesidad de hablar para descargarte del peso en tus hombros, ¿Por qué no hacerlo con Dios?

Pero Dios no sólo está allí para escucharte, también te reanima, te hace ver la fuerza interna que no sabías que tenías y que nunca hubieses podido sacar afuera sin entablar esta comunicación con él. No te esfuerces por buscar otro interlocutor que tal vez no te entienda, acude a Dios, es a quien necesitas.

1 Amo al Señor porque escucha el clamor de mi plegaria;

2 Inclinó hacia mí su oído el día en que lo llamé.

3 Me envolvían los lazos de la muerte, estaba preso en las redes fatales, me ahogaban la angustia y el pesar,

4 pero invoqué el nombre del Señor: “¡Ay, Señor, salva mi vida!”

5 El Señor es muy bueno y justo, nuestro Dios es compasivo;

6 El Señor cuida de los pequeños, estaba débil y me salvó.

7 Alma mía, vuelve a tu descanso, que el Señor cuida de ti.

8 Ha librado mi alma de la muerte, de lágrimas mis ojos y mis pies de dar un paso en falso.

9 Caminaré en presencia del Señor en la tierra de los vivos.

10 Tenía fe, aun cuando me decía: “Realmente yo soy un desdichado”.

11 Pensaba en medio de mi confusión: “¡Todo hombre decepciona!”

12 ¿Cómo le devolveré al Señor todo el bien que me ha hecho?

13 Alzaré la copa por una salvación e invocaré el nombre del Señor,

14 cumpliré mis promesas al Señor en presencia de todo su pueblo.

15 Tiene un precio a los ojos del Señor la muerte de sus fieles:

16 “¡Mira, Señor, que soy tu servidor, tu servidor y el hijo de tu esclava: tú has roto mis cadenas!”

17 Te ofreceré el sacrificio de acción de gracias e invocaré el nombre del Señor.

18 Cumpliré mis promesas al Señor en presencia de todo su pueblo,

19 en los atrios de la casa del Señor, en medio de ti, Jerusalén.